La FEV celebra la entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur como un impulso para la diversificación del vino español

 A partir del 1 de mayo y tras 25 años de negociaciones, entra en vigor este viernes la aplicación provisional del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Mercosur, una fecha histórica que la Federación Española del Vino (FEV) valora positivamente por el impulso que supone para la diversificación internacional del vino español en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y comercial. 

La entrada en aplicación de este acuerdo llega además en un momento clave para el sector, que afronta la necesidad de llegar a nuevos consumidores y diversificar mercados ante la evolución de la demanda en los destinos tradicionales y las tensiones comerciales en otros mercados estratégicos. Para la FEV, el acuerdo con los países de Mercosur, especialmente con Brasil, representa una oportunidad por su elevado potencial de crecimiento, todavía insuficientemente desarrollado para el vino español, pese a su tamaño y dinamismo.

“La diversificación de mercados es una prioridad estratégica para las bodegas españolas y el acuerdo con Mercosur nos permite avanzar en esa dirección y acercarnos a consumidores con los que, además, compartimos fuertes vínculos culturales e históricos y países en los que el vino no es un producto desconocido”, ha destacado el director general de la FEV, José Luis Benítez.

“Todo lo que sea apoyar la internacionalización a través de unas reglas comerciales claras y sin trabas es un gran beneficio para el sector. Lo hemos visto ya en México o Canadá, entre otros muchos ejemplos, y pensamos que esta no va a ser una excepción”, ha señalado también. 

Beneficios claves para el sector vitivinícola español 

La aplicación provisional del acuerdo traerá beneficios inmediatos y tangibles para el sector vitivinícola español, especialmente mediante la eliminación progresiva de los aranceles del 18% en Brasil y del 35% en Argentina que hasta ahora han lastrado la exportación a estos países. También es positiva la reducción de otras barreras técnicas y administrativas que dificultaban el acceso a estos mercados.

En el caso de Brasil, principal mercado de Mercosur para el vino europeo y uno de los destinos con mayor potencial para España, los elevados aranceles y los complejos requisitos de importación han limitado históricamente el desarrollo de este mercado para las bodegas españolas. El nuevo marco comercial permitirá competir en condiciones más equitativas y sentar las bases para una mayor implantación del vino español en un mercado de más de 200 millones de consumidores y con una clase media en expansión.

Los últimos datos de exportación a Brasil previos a la entrada en vigor del acuerdo sitúan ya a este país cerrando la lista de los 20 primeros destinos de vino español, con un incremento del 11% en valor en el interanual a febrero con respecto a los 12 meses anteriores y un total de 25 millones de euros exportados.