La FEV se adhiere al manifiesto en apoyo al tapeo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO

 Con motivo del Día Mundial de la Tapa, que se celebra hoy, la Federación Española del Vino (FEV) se ha sumado al manifiesto de apoyo a la candidatura del tapeo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, una iniciativa que busca reconocer una de las tradiciones más arraigadas y representativas de la cultura española. Ya sea alrededor de una barra, en una terraza o recorriendo distintos establecimientos, el tapeo forma parte de una forma única de relacionarse, compartir y disfrutar de la gastronomía.

La candidatura está promovida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el marco del Plan de Internacionalización de la Gastronomía y busca poner en valor del tapeo como una práctica social que trasciende lo culinario para convertirse en un espacio de convivencia, identidad compartida y transmisión cultural, plenamente alineada con los criterios de la UNESCO por su carácter integrador, su capacidad de adaptación y su papel en la cohesión social e intergeneracional.

Coincidiendo también con el Día Mundial de la Tapa, que cada año organiza Saborea España, el club de producto formado por la Asociación de Destinos Turísticos Gastronómicos, Hostelería de España, Eurotoques, Facyre y Paradores de España, se ha presentado además el “Estudio sobre la importancia del Tapeo en España 2026”, que pone en valor esta actividad desde distintas perspectivas, desde la cultural a la social o económica. Los datos reflejan la fuerte vinculación del tapeo con la identidad del país, ya que el 97,7% de los encuestados considera que es una costumbre social que define a España y un 65,1% afirma salir de tapas al menos una vez por semana. 

Con el apoyo a esta iniciativa, desde la FEV se quiere poner en valor una tradición que, como el propio sector vitivinícola, está presente en todo el territorio español y se adapta a cada región con sus particularidades, recetas y costumbres propias. Una combinación que ha acompañado durante generaciones la vida social de los españoles y que contribuye a crear espacios de encuentro donde la hospitalidad, la conversación y el disfrute compartido tienen un lugar central.

Según el estudio presentado hoy, el vino ocupa, además, un lugar destacado como acompañamiento al tapeo, siendo el vino tinto la segunda bebida más elegida (54,4% en público nacional y 52% para turistas), con el vino blanco en tercer lugar (38,4% a nivel nacional y un 49,6% en turistas) y el vermut en quinta posición (con un 16% entre los españoles), lo que pone de relieve su fuerte vinculación a esta costumbre.

“El tapeo es mucho más que una manera de comer; es algo consustancial a nuestra historia, es parte de nuestra manera de vivir y disfrutar de nuestra familia y de nuestros amigos alrededor de la gastronomía y, sin duda, no hay mejor representación cultural de algunos de los valores de nuestro país que el tapeo, una forma de convivencia que ha sabido evolucionar sin perder su esencia, como el vino”, ha destacado el director general de la FEV, José Luis Benítez. 

En este contexto, el director de la FEV ha recordado que el tapeo encaja perfectamente con el patrón de consumo del vino, ligado siempre a la moderación, al disfrute compartido y a la cultura del encuentro y la convivencia, integrándose de manera natural en momentos sociales donde lo importante no es solo lo que se consume, sino cómo y con quién se comparte, valores que promueve también a través del programa internacional Wine in Moderation.