María José Gómez ensalza el papel referente de bodegas Gran Bazán dentro de la D.O. Rías Baixas

La conselleira del Medioambiente Rural, María José Gómez, acompañada por el director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria, Martín Alemparte, participó en el acto por el 45° aniversario de Bodegas Granbazán, que se celebró en sus instalaciones en Vilanova de Arousa. En él, ensalzó el papel referente de esta bodega dentro de la Denominación de Origen Rías Baixas.

En este sentido, puso en valor a los fundadores de Bodegas Granbazán, que apostaron por la modernización del cultivo de albariño. Al mismo tiempo, también destacó la labor que está llevando a cabo Pedro Martínez, propietario de esta bodega, por mantener vivo ese legado al mismo tiempo que reforzó el proyecto, impulsó nuevas inversiones, consolidó el enoturismo y amplió la superficie de viñedo.

La conselleira destacó que Granbazán representa a la calidad de los viñedos gallegos dentro y fuera de nuestras fronteras. En esta línea, hizo referencia al reciente certamen del International Wine Challenge de Londres, donde Galicia recibió numerosos premios, uno de ellos para esta bodega de Vilanova de Arousa.

Importancia del sector vitivinícola

Durante su intervención, la titular de Medio Rural destacó la importancia estratégica del sector vitivinícola para la economía gallega. En concreto, puso el ejemplo de la DEL Rías Baixas, que concentra una buena parte de las exportaciones de Galicia, por su amplia presencia en los diferentes mercados. El pasado año, esta DEL alcanzó un valor estimado de cerca de 259 millones de euros, siendo a que más aporta de todas las indicaciones que amparan las producciones de calidad diferenciada de Galicia.

Además, reafirmó el apoyo del Gobierno gallego a la internacionalización, promoción, innovación y la competitividad de las bodegas, que generan empleo, actividad económica y contribuyen a la fijación de población. En este sentido, la Consellería de Medio Rural cuenta con varias líneas de ayuda para este campo productivo, que suponen una inversión anual de unos 12 millones de euros e incluyen aportaciones para reestructuración y reconversión de viñedo; para la promoción del vino gallego en mercados de terceros países; o para inversiones en elaboración y comercialización de productos vitivinícolas.