El embotellado total en 2025 superó los 3,38 millones de litros, consolidando un crecimiento superior al 5% respecto a la campaña anterior y marcando los mejores datos de los últimos años. El primer trimestre de 2026 arranca con una espectacular subida interanual del 12% en el volumen de vino puesto en el mercado. Las bodegas consiguen aligerar la presión reduciendo sus existencias de vino pendiente de embotellar en más de un 15% con respecto a marzo de 2025. Las exportaciones cierran el ejercicio con un firme crecimiento del 11%.
En un contexto general complejo para el sector del vino, la Denominación de Origen Ribeira Sacra presenta unos datos de ventas en 2025 que confirman su recuperación a contracorriente de la mayoría de las DOs centradas en vino tinto. Los informes de cierre del ejercicio 2025 y el avance del primer trimestre de 2026 dibujan un escenario de firme recuperación, cimentado en un aumento constante de la comercialización, un salto en los mercados internacionales y un vital saneamiento de las existencias en bodega.
Ventas 2025: La confirmación de la tendencia alcista en ventas
El ejercicio de 2025 se ha consagrado como el de la recuperación, registrando los mejores datos de ventas del último trienio. Al cierre del año, la D.O. Ribeira Sacra alcanzó un total de 3.381.493 litros embotellados. Esta cifra representa un sólido incremento de más del 5% frente a los 3.220.050 litros que se embotellaron en el año 2024. La tendencia es clara y demuestra que el consumidor sigue demandando el perfil único de los vinos de esta denominación, avalando el esfuerzo de los viticultores y bodegueros de la Ribeira Sacra.
Existencias: Drástica bajada de las existencias/ Saneamiento del sector
Uno de los hitos importantes y estratégicos del último año es la notable reducción de los excedentes, un dato vital para garantizar la rentabilidad financiera del sector y el equilibrio del mercado. Gracias al excelente ritmo de salida de producto durante todo el año, a las valientes medidas adoptadas por la D.O. Ribeira Sacra (como la reducción de rendimientos, destilación de crisis, colleita en verde y el trabajo de promoción) y el extraordinario trabajo comercial de las bodegas se han logrado llegar al cierre de marzo de 2026 con una disminución de las existencias de vino pendiente de embotellar del 15,1% con respecto a la misma fecha de la campaña anterior.
Los almacenes han pasado de soportar más de 6,15 millones de litros retenidos a 31 de marzo de 2025, a situarse en un inventario mucho más saneado de 5,22 millones de litros en marzo de 2026, con una disminución de existencias cercana al millón de litros. Esta rápida absorción por parte del mercado revaloriza el producto y alivia la presión de cara a las próximas vendimias.
Arranque histórico en 2026: Las ventas crecen un 12% en el primer trimestre
Lejos de tocar techo, el inicio del año 2026 ha consolidado la tendencia rompiendo las previsiones más optimistas. Según los datos oficiales del primer trimestre (enero a marzo de 2026), se ha registrado un crecimiento sobresaliente en la salida de vinos respecto al mismo periodo del año anterior.
En este trimestre inaugural de 2026 se han embotellado 871.530 litros, en claro contraste con los 777.824 litros embotellados en el primer trimestre de 2025. Esto supone un aumento del 12% en la demanda directa en los tres primeros meses del año, confirmando la inercia positiva con la que arranca el ejercicio.
Exportaciones: El aumento sostenido
Este éxito en el mercado interior se apoya de forma decisiva en la tracción de los mercados exteriores. El balance de las exportaciones extraído de los últimos registros arroja un crecimiento del 9% en el volumen de ventas internacionales durante el último año. Esta consolidación exterior reafirma que los vinos de Ribeira Sacra, caracterizados por su singularidad y vinculación al territorio, están conquistando de forma definitiva el paladar internacional en mercados de alto valor añadido.
Conclusión
La suma de todos estos factores estadísticos confirma que la D.O. Ribeira Sacra atraviesa un momento de recuperación en un contexto en el mundo del vino tinto complicado. El aumento sostenido de litros embotellados, la descongestión de las bodegas al reducir sus existencias y el fulgurante comienzo de 2026, posicionan a esta denominación en la senda de la recuperación.



