Viticultura popular

El “Val do Lima”o “Baixa limia”. La alta (subzona do Lima de los Vinhos Verdes) cae desde Portela d´Homem cara el atlántico hasta Viana, la del Castelo. Para mí, montañero desde la infancia, será siempre “O Xurés”  el conjunto de los lares, leiras y corredoiras de los lugares de las parroquias de las villas que moran en su regazo.

Entre los penedos graníticos que salpican las faldas de la sierra hasta las ribeiras del Limia existe una viticultura popular, una más de las olvidadas por el stablishment vitícola galaico desde que este aparato burocrático mercantil, y mental, se fue instaurando en el país a partir de los años ochenta.

Una más!?”  Afirmó alguien de la vieja escuela vitícola al conocer (eso ya dice mucho de su ignorancia) las intenciones de articular una I.G.P. en esta zona.

A la humilde inmensidad de sabiduría técnica y tradicional de Paco Rego no le saldrían ese tipo de afirmaciones, su estilo es el trabajo de fondo, ese que se aprecia y se descubre a lo largo del tiempo, su paso por la administración deja rastros por todo el País y personifica el proceso de acercamiento a la tradición, a la experiencia ancestral del trabajo de la tierra desde el conocimiento técnico y académico, insuficiente este en algunos aspectos. Impulsor, gran conocedor y amante de la viticultura de esta región raiana del país y de toda la Suevia vitícola.

Infórmense sobre la historia vitícola galaica desde que vegetó la primera vid, si eso es posible, y verán que su extensión, su mancha verde en el mapa, abarcaba casi toda la Gallaecia, desde las veigas Cantábricas hasta las riberas del Mondego. Pero tendemos a creer que el presente que vemos y vivimos es lo que debe ser, y lo que es peor lo que fue y lo que será para siempre, pero ni el país que vivimos representa lo que fuimos y lo que por potencial e historia deberíamos ser, ni la viticultura galaica se reduce a su dimensión actual. Cada una de las comarcas o territorios que gozaban de su fruto poseía y posee uno o varios lares, parajes que los del lugar señalaban, en los que se conjugaba la ecuación perfecta del terroir para vinos que iban más allá, ya saben: suelo, microclima, variedad, orientación, altura, persona con la experiencia acumulada de su estirpe generacional… y esto mismo sigue sucediendo, se encuentre o no esa comarca, parroquia o lugar en una demarcación reconocida por la administración. Lo que se implantó en la mente de los consumidores, lo que llevan grabado los burócratas (la mayoría no bebe) pero también en la de los técnicos, esos profetas del progreso y de la “calidad” fueron diferentes ligas dentro de los territorios del vino: una división de honor, una champions, una 2ª y una regional preferente donde juegan los vinos, pero esa división es un espejismo que no demuestra que las mejores cualitativamente sean las D.O. después y de inferior categoría las IGP y luego los vinos de mesa. Las demarcaciones oficiales no son inmutables, una especie de unidad de destino en lo universal de los territorios geográficos. Su ortodoxia nunca fue demostrada, por lo menos a través de los tragos, de hecho amparan y son representados por vinos que transmiten cualquier cosa menos algún elemento del paisaje del territorio que los originó y dicen encarnar y simbolizar sin ruborizarse.

  • Lugar, paisaje, paraje, parroquia… el microorigen.
  • Quien lo cultiva, quien maneja los aperos, quien encallece las manos, como lo cultiva, con escafandra o al descubierto, artesanía y manufactura o mecanización, autonomía integral o delegando en asalariados.
  • Quien lo elabora, quien trasiega o prensa o quien delega en subalternos e industrializa los procesos. Quien manualmente etiqueta y encorcha…

En el factor humano del terroir sí que hay ligas. Y tú, sommelier, camarero, tendero, dependiente, periodista, comunicador… deberías saberlo. Cuando por la puerta de tu local entre una persona con una caja de vino, computa estos datos conjuntamente con su microorigen, evalua, bebe y… ahora sí, juzga. Eres un profesional, el eslabón de la cadena que “dirige” los tragos del consumidor.

En las apelaciones lo que define es el microorigen, por encima de ello no deberían existir categorías entre las demarcaciones.

Donde si hay categorías y ligas es en el factor humano, y en su cúspide está el viticultor – elaborador artesanal que soporta con sus manos todas las fases del proceso (viticultura, elaboración, embotellado, distribución) ya si luego, y en menor rango, bodegueros, enólogos, técnicos, comerciales y canallas varios de pasarela…

Todo esto venía a cuento porque el Val do Limia está dando los pasos, como hace poco los dio el Morrazo, ayer mismo Negueira de Muñiz o unas décadas atrás el Barbanza, para constituir una indicación geográfica que ampare los vinos producidos en su territorio. Un hecho lógico y razonable: básicamente dar visibilidad a un territorio discriminado, en vías de extinción y con la pérdida de un patrimonio irremplazable. Un logro que debería suponer el renacer de estas regiones vitícolas con la ambición de reflejar una identidad que resalte y se haga (se beba) evidente para situarse en el mundo-mercado del vino con garantías de ser reconocida en los tragos. Sin embargo, si lo que se busca, si el único fin o el más importante es ser un medio para comercializar con más facilidad un producto originado en una zona concreta, pero que acaba priorizando su standarización gracias a unas elaboraciones hiperintervencionistas, incompatibles estas con la manifestación de un origen, pues… repasen  lo acontecido en otras igps. Así mismo la estrategia de potenciar en eventos o actos propios a las ixps de forma diferenciada y separada del resto de apelaciones gallegas lo que fomenta es la percepción de jugar en ligas o competiciones distintas, unas top y glamorosas y otras inferiores y suplicantes.

En Galicia partimos de un hecho incuestionable cual es la enorme dimensión de la Ribadavía vitivinícola (no exactamente la actualmente establecida d. o. Ribeiro) en la historia mundial del vino, escrita con todos los capítulos de la biblia vitícola. El resto de zonas demarcadas, todas, sin distinción de categorías entre ellas, son susceptibles, en algunos casos imprescindible, que sean revisadas, incluso deconstruidas.

Como el funcionario aquel al que me refería antes, estamos condicionados por los pre-juicios, o simplemente por la ignorancia, si ustedes leen o escuchan las palabras Val do Limia o Baixa Limia relacionadas con el vino ¿qué piensan sobre ello o que les viene a la mente? Mis pre-juicios y mi imaginación me dibujan sus pensamientos, por ello, como seguramente sea falsa la historia que montan en mi mente sobre vuestras opiniones, los bloqueo y pienso que, de entrada, no descalificáis, ni establecéis categorías, que sois de mente abierta… aunque confieso que me resulta complicado después de lo experimentado en el Morrazo.

El terroir del Val do Limia (Xurés) es evidente, Juan Chamoro (Cazapitas) tiene un trabajo muy bueno sobre el realizado hace unos cuantos años. Lo que yo sentí al pisarlo y tocarlo, seguramente el funcionario aquel no apreciaría lo mismo, fue la misma sensación que experimenté en parcelas del Bibei a su paso por As Ermitas, o en determinados parajes de las ribeiras del Sil, del Miño o del Cabe, en alguna parroquia del Val do Salnés como Castrelo, o del Rosal, nas microviñas de Arnoia, en las laderas de los Ancares del Navia, en el Mandeo, en Cabo de Cruz…o lo que vivo en las dunas de Barra, en la ensenada de Bueu o en el paraje de playa de Areabrava. Hay territorios que cantan su identidad y que solo un ciego no vería y un acomplejado no querría beber.

Con la recuperación del Val do Limia el mapa vitícola galaico se puede considerar completado, hecho que no sería posible sin la labor de Francisco Rego y de la Asociación Galega de Viticultura.

Obrigado a Juan Chamorro por guiarme por algunos de los paisajes de la Limia del Xurés, pasan los años pero sigue el deseo de elaborar un vino de esos parajes especiales…

“Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horatio, que las que tu filosofía pueda soñar”           

  1. Shakespeare (Hamlet) 1º Acto, escena quinta